1
Define un momento visible
Elige un sujeto y una acción que el espectador pueda reconocer de inmediato. En lugar de pedir una historia completa, describe un solo plano: quién o qué aparece, dónde está, qué se mueve y qué ambiente quieres. Por ejemplo, un ciclista cruzando una calle mojada al anochecer es más fácil de evaluar que una petición de una película de viajes emocionante. Decide qué debe permanecer visible durante todo el plano y qué puede variar. Así tendrás una lista de comprobación sencilla al inspeccionar el resultado.
2
Introduce una descripción concreta
Abre el destino mediante la acción de esta página e inspecciona sus campos de entrada actuales. Si acepta un prompt de texto, pega tu descripción breve de la escena y añade indicaciones visuales útiles, como el encuadre, la iluminación o el ritmo. Si ofrece entradas de referencia o ajustes, utiliza solo aquellos que comprendas y que tengas permiso para enviar. Evita acumular instrucciones contradictorias, como pedir tanto un primer plano como una vista general ininterrumpida. Antes de continuar, comprueba las condiciones, los límites o los pasos obligatorios que se muestren; esta guía no puede confirmar qué controles aparecerán en tu sesión.
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Revisa y modifica de forma deliberada
Si la interfaz produce un resultado, compáralo con la lista de comprobación del primer paso. Comprueba primero el sujeto y la acción; después, inspecciona la continuidad, los detalles legibles y cualquier texto u objeto no deseado. Anota un problema en un lenguaje sencillo y modifica la parte de la descripción que probablemente influya más en él. Si la cámara está demasiado cerca, ajusta el encuadre; si el entorno es incorrecto, concreta más la ubicación. Guarda el texto de las versiones que prefieras para que los cambios posteriores sean fáciles de explicar y puedas volver a una dirección anterior.